4 pasos para tener un vientre plano.

Cuando llegamos a una determinada edad es completamente normal que nuestro cuerpo sufra una que otra transición, quizás mucho más que con el parto en el caso de las mujeres, pues las hormonas tienen un cambio demasiado drástico. Por ejemplo, el vientre suele verse más abultado cuando se tienen 40 años, la piel se pone un poco flácida y la masa muscular termina por desaparecer. Si no quieres que tu anatomía pase por esta incomoda y nada agradable transformación, tienes que seguir algunos pasos naturales.
Es muy necesario saber que nosotros tenemos el control de nuestro cuerpo y, si actuamos con mucha anterioridad a los acontecimientos se puede evitar no solo el mal aspecto, sino también algunas enfermedades que tarde o temprano terminan por hacer que decaigamos considerablemente hasta que llegamos a un punto en el que no hay nada que hacer. Un cuerpo saludable necesita una mente saludable y para eso también aplican los siguientes métodos.

4 pasos infalibles para tener un vientre plano aún después de cumplir los 40 años
Ten muchísimo cuidado con las dietas:
Hay que tener muy en cuenta que hay variedad con respecto a las dietas y sabemos que la mayoría siempre escoge las que hagan que perdamos peso rápidamente, lamentablemente estas no son las más saludables y al final lo único que logran es que aparezca el efecto rebote. Si la dieta que mantienes te limita el consumo de proteínas, calorías o carbohidratos a más del 80%, simplemente olvídala.
Realiza varias rutinas de ejercicios:
Con el ejercicio recuperarás el volumen de la masa muscular que has perdido con el pasar de los años, además, la combinación con una alimentación balanceada puede agilizar tu metabolismo y digestión, adecuando tu peso y manteniéndote muy saludable. Realizar yoga, caminar dos veces al día y trotar le hará muy bien a tu cuerpo, solo tienes que hacerlo de manera regular.
Trata de evitar el estrés:
Este factor suele ser un poco difícil, pero es imperativo que trates de controlar tus estados emocionales. Cuando el estrés se presenta, el cuerpo reacciona de diferentes formas, ya sea aumentando o disminuyendo el peso y ambos casos no son nada buenos para tu salud. Si estás comenzando a tener síntomas de estrés, lo mejor es relajar tu cuerpo, dormir las horas adecuadas o someterte a un masaje relajante. Despeja tu mente, pronto lo mejor va a llegar y las cosas cambiarán para bien.
Se realista:
Quieres perder peso, pero lo ideal es que tengas la mente clara y que no te hagas ilusiones, es decir, no vas a tener el cuerpo perfecto de la noche a la mañana sin un poco de esfuerzo. Cuando te planteas metas inalcanzables, terminarás frustrado, sin ganas de nada y pensando que nada de lo que hagas va a funcionar. Por eso, trata de tener objetivos que puedas cumplir.
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Cómo lograr un abdomen plano en cuatro pasos

¡Elimina esa molesta pancita con estos sencillos trucos!

Tener un abdomen plano puede convertirse en una misión imposible, pues requiere de mucho tiempo y esfuerzo.

Sin embargo, se puede lograr si se conocen las estrategias correctas.

Por ello, si deseas eliminar esa molesta pancita, lo único que debes hacer es seguir los siguientes consejos.

Entrena tres veces por semana

El tiempo que pasas sentado a lo largo del día provoca que tengas mala postura y un abdomen débil, por lo que nunca estará cómo lo deseas.

Para revertir el daño, entrena tres veces por semana como mínimo con rutinas variadas que te ayuden a reforzar esa zona.

No hagas sólo abdominales

Si bien es cierto que las abdominales son para aplanar tu abdomen, no son lo único que necesitas.

Tu centro está constituido por cuatro capas de músculos abdominales: los flexores de la cadera, los extensores de columna, los aductores de la cadera (músculos del muslo interno) y los abductores de la cadera (incluidos los glúteos medios), por lo que debes tener una rutina para cada área e irla variando en la semana.

Muévete más

En promedio, puedes subir de peso un 10% si eres sedentario. Esto se traduce a tres centímetros más de circunferencia de la cintura.

Hacer más ejercicio reduce hasta cuatro centímetros las medidas de cintura.

Aliméntate sanamente

El ejercicio es necesario para lograr tu objetivo, pero también requiere de un buen control alimenticio.

Recuerda que el control del peso depende de las calorías ingeridas, así que cuida bien lo que consumes.

Ahora ya sabes las claves para lograr ese abdomen que tanto deseas, ¿lo intentarás?

 

El mejor momento para realizar ejercicios y adelgazar de forma más rápida.

¿Es mejor entrenar en la mañana o en la tarde? Seguramente esta es una duda que sueles tener al momento de practicar alguna rutina ya sea para bajar de peso, tonificar el cuerpo o simplemente mejorar tu salud. A continuación te contaremos cual es el momento ideal para realizar ejercicios y quedar en forma de manera más rápida.

Pareja joven haciendo ejercicios en la mañana

Todos tenemos organismos diferentes, incluso tenemos hábitos completamente distintos; esto nos dice que no siempre vamos a obtener los mismos beneficios que nuestra mejor amiga, y que quizás la rutina de nuestro amigo no es la más adecuada para nosotros.

A veces nos hemos hecho la pregunta ¿en qué horario puedo entrenar?, ya que escuchamos a muchas personas decir que en tal o cual horario es bueno entrenar, ya sea porque estás más activo o porque tu cuerpo esté menos presionado; todo puede influir, lo importante está en comprender que no todos funcionamos de la misma manera y que nuestra rutina diaria puede ser una variable determinante en el logro de los objetivos.

¿Mañana o tarde?

Primero debemos conocer algo que se llama “ritmo circadiano”. El ritmo circadiano comprende los cambios físicos y mentales, incluso los conductuales que se ocasionan en el ciclo de las 24 horas que comprende el día; estas conductas se manifiestan según la luz y la oscuridad, incluyendo las temporadas climáticas. Un ejemplo de cómo funciona este ritmo es la comida, sabemos cuándo es hora de desayunar porque es de día y estamos comenzando a levantarnos, al igual que sabemos que se acerca la hora de la cena al ver que el cielo se comienza a oscurecer.

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Como puedes observar, esto es a lo que comúnmente llamamos “Reloj Biológico”. Este reloj indica a nuestro cuerpo cuando es hora de comer, de dormir, incluso de ir al baño; sin embargo, podemos adecuarlo poco a poco con rutina y recompensa a que se adecue a un estilo diferente.

El ritmo circadiano es una variable que nos puede indicar cuándo podemos o mejor dicho, cuando es el monumento en el que nuestro organismo está apto para realizar X o Y actividad; lo que marcará la capacidad de cada individuo al momento de desempeñar dichos ejercicios.

Nuestro organismo se ve dirigido por una cantidad innumerable de variables como lo son la circulación, la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, y sobre todo, las hormonas, así que no siempre será el día o la tarde perfecta para entrenar.

Teniendo en cuentas estas variables biológicas, te vamos a explicar un poco cómo puedes escoger el horario que más se adapte a ti, ya que como lo hemos dicho a lo largo del artículo, nuestros organismos son completa y totalmente distintos.

Horarios factibles para hacer ejercicios

Un hombre joven realizando ejercicios al despertar

Algunos científicos explican que desde el punto de vista fisiológico y de metabolismo, es recomendable hacer ejercicios en horas alejadas de las comidas, hay quienes recomiendan las 7 de la mañana para comenzar la rutina; pero esto es viable para aquellas personas cuya rutina diaria comience muy temprano, por lo tanto pueden comenzar el día con un buen trote o una rutina de cardio, todo siempre y cuando no sobre pase los 45 minutos.

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Para realizar estos entrenamientos mañaneros, debes primero que nada ingerir un vaso de agua al levantarte y procurar comer cosas ligeras como yogurt con frutillas, la comida debe hacerse 10 minutos antes del entrenamiento. Un dato interesante es que debes elongar muy bien, ya que el cuerpo viene de un largo descanso, así evitas lesiones y malestares.

Por otro lado están aquellos que apoyan hacer rutinas a media tarde, es decir entre las 4 y las 6 de tarde. La gran ventaja es que si eres de aquellos que suele salir tarde del trabajo o que simplemente le gusta dormir lo suficiente en las mañanas, este horario es muy cómodo.

Uno de los aspectos que hacen de este horario uno de los favoritos es que ya estás activo y permite que durante la rutina liberes el estrés del trabajo; además, por lo general sueles tener más energías acumuladas del desayuno, el almuerzo y las meriendas, lo que te da más resistencia. Otro punto a favor es que el nivel físico está en su mejor momento, por lo tanto puedes exigirte un poco más, lo que es igual a tener mejores y más notable resultados, incluso en menor tiempo.

Por último, otra ventaja es que ayuda a quemar las energías acumuladas, ayudando a dormir mejor, ya que el sistema está agotado. Eso sí, recuerda que el ejercicio te lleva a comer un poco más, así que debes contrarrestar el hambre con alimentos no tan pesados de noche, y suficiente agua.