Cuidado de las cicatrices después de una cirugía

 

La cicatrización es un proceso natural del organismo cuya función es volver a unir los tejidos, que por cualquier circunstancia se separaron.

Las cicatrices después de una cirugía al ser más profundas requieren de un cuidado especial para evitar una infección y para que su forma y color sean menos perceptibles.

La cicatrización ocurre en tres fases

Fase inflamatoria. Empieza después de haber suturado la herida, aquí debido a la vascularización se forma un tapón o costra superficial.

Fase proliferativa. Comienza la regeneración y la tensión en los bordes de la herida, se acumula  colágeno y tejido fibroso.

Fase de remodelación. En esta etapa se produce la reabsorción de colágeno, da inicio al mes aproximadamente y puede tardar hasta un año o más según el tipo y tamaño de la cirugía.

Si el proceso de cicatrización se completa de forma correcta, la cicatriz será una línea blanca, flexible e indolora, algunas veces es casi imperceptible; sin embargo que esto acurra dependerá de muchos factores como la edad, color de la piel, factores genéticos y la localización de la herida.

Cuidados iniciales

En muchos de los casos después de 7 días aproximadamente se retiran los puntos de sutura.

Ya estando en casa, se aconseja lavarla herida con agua y jabón dejándola secar por completo. Se debe evitar la exposición directa al sol y el uso de cremas y aceites que no estén recomendados por tu medico ya que podrían causarte una infección o algún tipo de reacción alérgica.

Existen algunas cremas y geles específicos para el tratamiento de las cicatrices y se ha demostrado que con el uso desde los primeros días, el proceso de cicatrización será más rápido y la cicatriz menos perceptible.

Es normal sentir comezón pero debes evitar rascarte.

Si ves algún color extraño en la piel o tienes mucho dolor, acude con tu médico.

Tipos de cicatriz tras una cirugía de aumento de senos y cuidados

​Tipos de cicatriz tras una cirugía de aumento de senos y cuidados

Si bien, una de las cirugías más solicitadas por la población femenina, y más aun en quienes se preocupan por sus estética, es el aumento de busto. Este tipo de cirugía responde a la inconformidad que se tiene con el aspecto o físico de los senos, pero, independientemente del procedimiento, existe algo que genera preocupación en las pacientes y es, el que las cosas no salgan bien.

Este tipo de cirugía es para aquellas mujeres que no se sienten den todo satisfechas con su cuerpo y es por ello que deciden poner solución. No obstante, los especialistas invitan a meditar y pensar bien la decisión del querer ir por esta cirugía, ya que conlleva riesgos, quirófano y problemas que pueden suscitarse antes y después del operatorio, incluso, las complicaciones no se descartan de aparecer tiempo después.

Hoy en día hay cirugías que no suponen riesgos tan elevados, y por fortuna, el aumento de pechos es una de ellas. Gracias al avance que ha tenido la medicina se ha innovado este tipo de intervención, su éxito ha sido alto así como los resultados que se obtienen. Debido a este avance, cada vez son las mujeres que consiguen el pecho que tanto han deseado; lo mejor, que las complicaciones e inconformidades por el procedimiento no tienen cavidad.

La cirugía de aumento mamario

Si bien, ya lo hemos mencionado, un aumento de busto es una de las prácticas estéticas mayormente solicitadas, pero, existen diferentes técnicas para llevar a cabo la intervención. Lo que determina el tipo de técnica a realizar, son las condiciones que presenta la paciente. No obstante y siendo precisos, un aumento de pechos consiste en realizar un pequeño corte por el cual se introduce el implante más adecuado (tamaño, forma, material).

La cicatriz tras una operación de mamas

Ahora bien, lo que muchos se preguntan es ¿Por qué una cicatriz después de la operación de mamas?

Pues bien, es importante aclarar que en todo tipo de cirugía se necesita realizar una incisión a fin de realizar el procedimiento quirúrgico, en caso de un aumento de busto está el introducir implantes o prótesis. Al finalizar todo el periodo de recuperación, esta incisión se convierte de una cicatriz y por tanto, es inevitable que aparezca ésta, la cual representa la marca de haber realizado una operación.

Pero en sí ¿Por qué aparecen las cicatrices? Una vez que nuestra piel o tejidos han sido fracturados a causa de un corte o lesión, es muy difícil que los tejidos se puedan regenerar a un 100%. Cuando se realiza un corte o lesión, la dermis se reemplaza por tejido fibroso, que se compone en totalidad de colágeno, el cual tiene diferentes características al tejido de la piel y es por ello que al regenerarse con éste la cicatriz toma otro color, textura a diferencia del resto de la dermis. En conclusión, se tiene otro aspecto en la dermis y logra resaltar la cicatriz.

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Proceso de cicatrización

Algo muy importante y que es uno de los principales factores que determinan el aspecto de tu cicatriz, es la capacidad del cirujano y su experiencia al realizar incisiones. Pero, por otra parte, también es el propio cuerpo de la paciente que determina la evolución o proceso de cicatrización, pues si bien es sabido, no todos poseemos la misma capacidad de recuperación, lo mismo sucede con los tejidos, no todos tienen la misma capacidad de poder regenerarse. Por ejemplo, si comparamos a dos pacientes, una de 25 años con otra de 50 años, la capacidad de regeneración de tejidos no es igual; para la mujer de 25 años será más fácil poder cicatrizar, pues su dermis o piel es firme y elástica; en caso de la mujer de 50 años, su dermis es flácida.

Otro aspecto que influye mucho en la cicatrización, son los cuidados que se le da a la herida, por lo que se te invita a seguir al pie de la letra las indicaciones que dicte tu cirujano, así como todo el postoperatorio, pues de ellos depende el aspecto de tu cicatriz.

Cabe mencionar que son cuatro fases lo que implica el proceso de cicatrización:

  • Hemostasia:en esta fase, inmediatamente de realizar el corte se produce una vasoconstricción, la cual surge a fin de detener la hemorragia. Las plaquetas comienzan a realizar su función, que es de cicatrizar. Estas plaquetas realizan su labor con el colágeno y coagulación de la lesión.
  • Inflamatoria:en esta fase sucede que existe inflamación durante los cuatro primeros días, ello porque se está produciendo el cierre de la lesión. Además, en ésta el paciente padece molestias, dolor, picor y calor en la zona; además, es cuando se determina o bien, se da una idea del aspecto que tendrá la cicatriz. Para ser más claros, entre más dolor y más tiempo represente esta fase, peor serán los resultados.
  • Fibroblástica:en esta tercera fase, la cual lleva un estimado de 40 días, es cuando se recuperan los tejidos conectivos.
  • Maduración: en la última fase, después de 40 días, todos los síntomas comienzan a desaparecer, incluso la cicatriz comienza a aplanarse.

Cuando finaliza todo lo que implica el proceso de cicatrización, se considera que un 80% de tejidos recupera su elasticidad.

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Tipos de cicatriz tras un aumento de mamas

Cuando la operación de aumento de mamas es sencilla, las cicatrices que quedan son casi imperceptibles, ello se debe a que las incisiones o cortes son pequeños.

Una de las cicatrices que mejores resultados obtiene, es cuando la incisión se realiza entre el límite del pezón (la areola) y la piel del seno, es difícil de que ésta se note. Sin embargo, otra área donde se pueden introducir los implantes y la marca no es tan visible, es en la zona de la axila y el surco submamario; no obstante, el proceso de cicatrización es más duradero, pero la marca por la cicatriz será mejor disimulada.

Las zonas donde se complica más la cicatriz, es alrededor de la areola, de manera vertical la más drástica es aquella que está en forma de una T invertida. Sin embargo, este tipo de incisiones se deben realizar cuando se quieren alcanzar y garantizar resultados satisfactorios en una cirugía completa.

Los cuidados a seguir para una cicatrización correcta de pecho

La habilidad y capacidad del cirujano como ya se ha mencionado, tiene gran importancia, así como el organismo de cada uno de los pacientes, pero, existen otros factores que también influyen en el aspecto de tu cicatriz de pecho.

Debes cuidar que la incisión no resulte con infección, en caso de presentarse ésta, se dificultará el proceso de cicatrización y como consecuencia, tu cicatriz tendrá un aspecto terrible. Como consejo, cuando notes que algo no va bien con el estado de tu cicatriz, si presenta infección, existen tratamientos que te ayudan a combatirla.

Otro factor importante que influye en el proceso de cicatrización y lo hace más rápido, es el aporte sanguíneo, por lo que existen medicamentos que ayudan y facilitan el riego sanguíneo en la zona afectada, en este caso, en la incisión.

Además de tener cuidados, la habilidad del cirujano, la respuesta del organismo, existen otros factores que ayudan a determinar tu cicatriz, y es el llevar una dieta sana y variada. Al igual, debes evitar fumar, ingerir bebidas alcohólicas, puesto que estropean la microcirculación sanguínea y no es para nada benéfico en el aspecto de tu cicatriz.

El doctor Jaime Planas, pionero de la Cirugía Estética en España y maestro de muchos especialistas, decía que el peor enemigo de un cirujano son las cicatrices. Esto es especialmente cierto en nuestra especialidad, en la que un buen resultado puede verse ensombrecido si las cicatrices no tienen el aspecto esperado.

Cualquier herida, independientemente de su origen, desencadena siempre una serie de procesos que tienen como objetivo la reparación de los tejidos; por lo tanto no hay herida sin cicatriz. La calidad de la misma depende del origen (por accidente, tras una cirugía…), de localización de la herida, de las características del paciente (tipo de piel, edad, estado nutricional…) así como de la técnica quirúrgica y cuidados que dispensa el cirujano tras la intervención.

En el caso de la cicatriz resultante de una intervención quirúrgica el proceso normal de curación de la herida se desarrolla en tres fases:

  • Fase de hemostasia e inflamación. En este momento se desencadenan procesos que tienen como finalidad evitar el sangrado y la infección de la herida.
  • Fase proliferativa. En la que se produce una acumulación de colágeno que permite el cierre definitivo de la lesión.
  • Fase de remodelación. Puede prolongarse más de un año; a lo largo de este tiempo parte del colágeno que se formó para el cierre de la herida es degradado.

Teniendo en cuenta que la evolución normal de una cicatriz se prolonga a lo largo de varios meses, no es aconsejable precipitar la utilización de determinados tratamientos dirigidos a su atenuación o eliminación hasta que se haya completado la maduración de la cicatriz. Aunque pueda ser normal que un paciente muestre preocupación por la apariencia de la cicatriz, es el cirujano quién debe de elegir el tratamiento y los cuidados oportunos de la herida en función del momento de su evolución y las características de la misma.

Una cicatriz con una evolución dentro de lo deseable tiene un aspecto aplanado, fino y con una tonalidad muy similar al resto de la piel adyacente. Las cicatrices pueden ser consideradas normales, o no patológicas, aunque presenten alguna anomalía en su aspecto como irregularidades,  que estén pegadas a tejidos profundos o que sean más anchas de lo deseado. Serían cicatrices defectuosas que puede requerir algún tratamiento posterior pero en las que no existe una evolución considerada anormal o impredecible. También hay cicatrices que dejan de manera natural depresiones en la piel, como las que se ven tras el acné o la varicela.

Las cicatrices patológicas se producen porque el proceso de curación de la herida  no es el predecible en condiciones normales. En ellas influye más la predisposición de la piel del paciente que el tipo de herida o el cuidado de la misma. Las cicatrices patológicas más frecuentes son las queloideas y las denominadas hipertróficas. Son cicatrices especialmente enrojecidas, induradas y sobreelevadas; pueden además producir síntomas como picor o incluso dolor. Las cicatrices hipertróficas se limitan a los bordes de la herida; su aspecto suele mejorar de forma natural aunque el proceso de cicatrización completo puede ser muy prolongado. La cicatriz queloidea está formada por tejido fibroso que se extiende más allá de los bordes de la herida que la originó. Hay un tipo de cicatriz denominada retráctil que habitualmente aparece cuando se ha dañado o perdido una superficie amplia de piel. Si estas heridas se localizan además en una zona próxima a una o varias articulaciones pueden originar un problema funcional con limitación de la movilidad a dicho nivel. Estas cicatrices pueden precisar para su tratamiento injertos de piel o expansores de tejido.

Como señalamos previamente, la valoración del cirujano será fundamental a la hora de optar por cualquiera de los procedimientos que permiten mejorar las cicatrices tras una cirugía. Durante el período de maduración de la cicatriz hay que evitar la exposición solar, especialmente durante los primeros 6 a 8 meses para que no se produzca la pigmentación de la misma. La mayor parte de las cirugías estéticas corporales se planifican de manera que las cicatrices sean fácilmente tapadas con la ropa interior y por lo tanto con un bañador o bikini, lo cual permite a los pacientes realizar actividades al aire libre durante el verano pocos días después de una cirugía. Al cabo de 6 meses

aproximadamente el comportamiento de la cicatriz es el mismo que el del resto de la piel, por lo que no son necesarios cuidados especiales. Los apósitos de silicona pueden emplearse durante estos primeros meses si el cirujano considera que la evolución de la cicatriz no es la deseable; su aplicación debe de ser continuada durante varias semanas para apreciar los resultados de su uso. En las zonas visibles se pueden utilizar geles de silicona transparentes. Cuando se considera que la cicatriz no va a mejorar más porque ha finalizado su período de maduración, pueden tomarse en consideración otros procedimientos como la dermoabrasión o los tratamientos mediante láser. En algunos casos puede requerirse la revisión quirúrgica las cicatrices.

Algunas de las líneas de investigación en el campo de la Cirugía Plástica, Reparadora y Estética van dirigidas a lograr la reparación de la piel tras una herida sin ningún tipo de secuela. En este sentido, si bien se ha indicado que todas las heridas producen una cicatriz existe una excepción: las heridas fetales. Bien sea por un traumatismo o por una cirugía intrauterina son las únicas heridas que curan sin dejar ningún tipo de cicatriz. El estudio de los factores que intervienen en dicha circunstancia es el objetivo de diferentes estudios.

Por lo tanto, y de manera especial en el ámbito de la Cirugía Estética, la planificación del lugar en el que se realizará la herida quirúrgica, la técnica de sutura y los cuidados postoperatorios deben ir dirigidos a conseguir que la cicatrices sean poco aparentes. Si bien nunca llegan a desaparecer por completo, en la mayor parte de las intervenciones éstas son prácticamente imperceptibles y bien toleradas por los pacientes. Para conseguir el mejor resultado posible en este aspecto determinante en el resultado de una cirugía estética, la atención debe de ser proporcionada por profesionales cualificados y con experiencia en el tratamiento de las heridas quirúrgicas.