Sopa para quemar grasas: 7 kilos en 7 días

Nadie dijo que eliminar esos kilos de más acumulados con el paso de los años o meses fuese fácil. Hoy en día, cuando se trata de adelgazar muchos recurren a métodos poco efectivos que la industria ha colocado en el mercado para su beneficio propio, aún a costa de la salud de quienes los consumen. Gracias a esos métodos, la gente se ha olvidado de las formas tradicionales y naturales que, si bien toman algo más de tiempo para poder ofrecer resultados, al menos estos son garantizados si lleva una constancia y disciplina día a día, semana tras semana.

El ejercicio y la buena alimentación son el claro ejemplo de cómo lograr grandes cambios en el cuerpo es posible sin exponer al organismo a potenciales riesgos, ni desembolsos importantes de dinero. Por otra parte, también existen las dietas rápidas o dietas milagrosas que prometen la quema de grasas en poco tiempo, aunque a decir verdad estas también forman parte de las artimañas del lado oscuro de la industria del fitness para hacer aún más dinero.

A lo largo de los miles de artículos publicados en el blog, siempre que ha sido posible, hemos expresado nuestro descontento ante este tipo de dietas que no resultan nada efectivas, pues con ellas lo único que se pierde es masa muscular y líquidos retenidos, siendo que del total de los resultados obtenidos, sólo un porcentaje íntimo pertenece a las grasas acumuladas. Y eso no es todo, pues al perder una cantidad significativa de masa muscular, se expone al cuerpo a una serie de complicaciones que van desde la debilidad en general, hasta volverse más propenso a sufrir lesiones ante movimientos simples.

sopa quema grasa

La dieta de la sopa quemagrasas es un caso similar, sin embargo, en comparación a otro tipo de dietas, no es un régimen que resulte tan perjudicial, ya que de hecho, sí logra eliminar el tejido adiposo del cuerpo, de forma natural y con riesgos reducidos.

¿En qué consiste la dieta de la sopa para quemar grasas en 7 días?
Muchos especialistas afirman que esta dieta no debe verse como tal, pues debido a los pocos riesgos que supone, no es aconsejable para adoptarse como un estilo alimenticio permanente.

La dieta de la sopa quemagrasas consiste en someterse a un plan alimenticio en el que la sopa de vegetales es el principal plato. No obstante, su uso no debe extenderse más allá de los siete días, ya que, al suprimirse el consumo de otros alimentos, se pierden grandes cantidades de nutrientes que el cuerpo requiere para tener un correcto desempeño al momento de realizar sus funciones vitales.

Tal y como su nombre lo indica, su propósito es el de acelerar la combustión de grasas, al mismo tiempo que es excelente para depurarse, propiciando a la eliminación de toxinas y líquidos retenidos. La pérdida de volumen muscular es posible, aunque no resulta tan alarmante, ya que en el régimen también se incluyen proteínas en los días posteriores de haber comenzado.

Originalmente, esta dieta se implementaba en los pacientes que serían intervenidos quirúrgicamente, para que puedan limpiar su organismo de forma efectiva y permitir al corazón tener un mejor estado, gracias a la eliminación de las toxinas. Cada vez que finalizaba un régimen, los cambios en cuanto al porcentaje de grasa corporal en los pacientes era notorio y fue así como se popularizó tanto que hoy en día se lleva a cabo como un recurso de última instancia para las personas que desean perder grasa en un corto lapso de tiempo.

Otra de las diferencias entre el plan de la sopa quemagrasas y otros regímenes, es que con el primero se pueden quemar grasas de forma natural, ya que los vegetales que en ella se incluyen, requieren de un mayor número de energías a las consumidas para poder metabolizarse. Sin mencionar además que también se desata un efecto termogénico que propicia un alza en la tasa metabólica, dando paso a una mayor combustión del tejido adiposo.

sopa quema grasa

Las personas que siguen esta dieta empiezan a notar resultados desde el tercer día, y al finalizar habrán perdido grandes cantidades de grasa. Aunque es difícil mencionar una cantidad específica, ya que cada cuerpo es un mundo y por tanto, se reacciona de manera diferente ante el plan, lo cierto es que la pérdida de peso está garantizada, incluso teniendo en cuenta la corta duración.

Analizando la sopa quemagrasas
Tal y como ya se venía adelantando más arriba, la efectividad de la sopa quemagrasas se debe a la inclusión de diferentes ingredientes, entre ellos, vegetales que cuentan con propiedades depurativas y termogénicas que influyen de manera estrecha en la salud del metabolismo.

Para hacer esta poderosa sopa, se requiere del uso de estos ingredientes:

Cebolla: Las cebollas se caracterizan por ser depurativas, contienen azufre, potasio y fósforo, además de que actúan como alcalinizantes que propician a la desintoxicación del cuerpo. Al mismo tiempo, tiene una mayor composición en agua, por lo que su valor calórico es sumamente bajo: aporta sólo 20 calorías por cada 100 gramos.
Apio: El apio contiene cloro, potasio, calcio, sodio, cobre y azufre. También cuenta con propiedades diuréticas, que ayudan a eliminar el exceso de ácido úrico y funciona como un tónico muy bueno para el cerebro. Debido a su composición en agua, aporta únicamente 19 calorías por cada 100 gramos, además de que el cuerpo requiere un mayor número de estas para que pueda ser metabolizado.
Repollo o col: El repollo, o también conocido como col, es una hierba que se componen principalmente de potasio, azufre, calcio y sales minerales ácidas. Es excelente para regular el tracto digestivo, por lo puede aliviar el estreñimiento. También es buena para la salud de la piel y aporta 40 calorías por cada 100 gramos.
Tomates: Los tomates son ricos en potasio y Vitamina E que resulta ideal para el cuidado de la piel. También posee propiedades diuréticas y revitalizantes, además de que ayuda a proteger el sistema cardiovascular. Su valor energético se reduce a 19 calorías por cada 100 gramos.
Pimientos verdes: Cuenta con antioxidantes en forma de Vitamina C y otros minerales como el potasio, fósforo, cloro, magnesio, azufre y calcio. También aporta grandes cantidades de fibra que estimulan y prolongan la sensación de saciedad. Aporta 10 calorías por cada 100 gramos.
Receta

sopa quema grasa
La receta es sumamente fácil de realizar. Los ingredientes y sus porciones se mencionan a continuación.

½ repollo bien lavado
6 cebollas medianas picadas en cuadros
6 tomates sin piel, picados
3 tallos picados de apio
2 pimientos verdes grandes, picados
Sal y pimienta al gusto
Agua (también puede usarse agua mineral)
Preparación:
Añadir los vegetales picados en una cacerola grande con el agua hirviendo. El agua de cubrir el volumen de los vegetales por completo para una correcta cocción.
Tapar la cacerola y dejar hervir los ingredientes por un largo período de tiempo hasta que estén completamente cocidos.
Agregar sal y pimienta al gusto para sazonar.
Una vez esté lista, se puede consumir inmediatamente, de preferencia caliente para potenciar la termogénesis. El resto puede guardarse en un recipiente cerrado, manteniendo refrigeración hasta el próximo consumo.

Debido a sus componentes tiene un efecto metabólico valioso, así como un aporte sustancial en vitaminas y minerales que mejoran la tasa metabólica del organismo. Algunos de estos componentes son el sodio y el magnesio, así como Adenosín Trifosfato que trabaja a nivel celular.

Tras la ingesta de esta sopa, se produce una liberación energética mayor, propiciando a la quema de grasas y aumentando la vitalidad del cuerpo. También es buena para pacientes con enfermedades respiratorias, ya que ayuda combatir la congestión.

Consideraciones previas
Antes de seguir este régimen es importante tener en cuenta que se trata de una dieta sumamente difícil de llevar a cabo, en el aspecto de que se ve muy limitada en cuanto al consumo de alimentos complementarios como tortillas, panes, embutidos, etc. Por esa razón es que se recomienda ampliamente tener una preparación psicológica previa y así poder controlar la ansiedad causada por el hambre.

Debido a la falta de alimentos como la carne y otros vegetales, no se debe llevar a cabo por más de siete días, ya que de lo contrario se estaría sometiendo al cuerpo a un déficit de nutrientes que propiciaría al desarrollo de condiciones médicas graves.

Es muy importante maximizar el consumo de agua a dos litros por día, aunque si se prefiere se pueden tomar jugos naturales de fruta, procurando endulzarlos con miel o stevia.

Estructura de la dieta de la sopa quemagrasas
Esta dieta está pensada para seguirse únicamente por siete días y en cada día, el consumo de alimentos varía con respecto al anterior.

Día 1:
Se trata del día más difícil. La alimentación debe limitarse únicamente al consumo de la sopa quemagrasas, aunque pueden agregarse otras frutas frescas, siempre y cuando no contengan grandes cantidades de azúcares y grasas (el plátano, los frutos secos, el aguacate, son algunos de los vegetales que se deben evitar en esta etapa).
En cuanto al consumo de líquidos, también hay que ser algo más conscientes, ya que el constante deshecho de líquidos a través de la orina, puede reducir notablemente los niveles de sodio en el cuerpo.

sopa quema grasa

Día 2:
En este día también se debe consumir únicamente la sopa quemagrasas, aunque se pueden añadir verduras frescas. Algunos ejemplos son los espárragos, espinacas, brócolis y otras hierbas. Es importante no añadir guisantes, frijoles, maíz ni otros alimentos con alto índice glucémico, por muy naturales que sean, ya que estos sólo interrumpirían la combustión del tejido adiposo.

Las verduras se pueden comer preparadas, ya sea hervidas, a la plancha o asadas, aunque bajo ningún motivo se deben añadir engrasantes como mantequilla, aceite en spray o aceite de oliva.

En este día no se recomienda la ingesta de frutas.

Día 3:
Tras este día se comenzarán a notar los primeros resultados en cuanto a la pérdida de peso, aunque todavía no es momento de cantar victoria, ni mucho menos dejar el régimen para seguir con una vida normal.
Durante el tercer día será posible ingerir la sopa, así como las frutas y verduras de los dos primeros días, procurando como siempre, evitar los alimentos ricos en carbohidratos de rápida absorción.

Si no has notado ningún cambio, no te desesperes, que cada cuerpo reacciona diferente, además de que aún queda más de la mitad del plan por seguir.

Día 4:
Para el día cuatro, además de la sopa quemagrasas, también se debe incluir el consumo de plátanos. Debido a su aporte en azúcar, se podrán controlar mejor los antojos por la comida chatarra como los chocolates.
Es recomendable consumir un máximo de seis plátanos y un mínimo de tres a lo largo del día. No hay que olvidarse de beber agua o jugos naturales.

Día 5:
Para estas alturas, será más fácil seguir el régimen, ya que el cuerpo se ha ido acostumbrado a la ingesta reducida de alimentos.

En este día ya será posible consumir proteínas de origen vegetal, dando prioridad a las carnes magras provenientes de la res, o en su defecto, del pollo, específicamente, la pechuga. Es importante que toda la grasa sea eliminada antes de cocinarse (a la plancha o al carbón), por lo que en el caso de la pechuga, esta no debe tener la piel.

El consumo de la sopa quemagrasas puede limitarse una vez al día, mientras que la ingesta de la carne, debe subir hasta los 500 gramos en total.

Día 6:
El sexto día debe ser igual al anterior, dando prioridad al consumo de proteínas, aunque sin olvidarse de tomar la sopaquemagrasas. Si es necesario, no dudes en preparar otra, siguiendo los mismos pasos que en la anterior, aunque con las porciones reducidas, ya que se está al final del régimen.
Durante este día también se deben incluir las verduras del segundo día, cocinándolas a la plancha, hervidas en el mismo caldo de la sopa o, a la parrilla.

Día 7:
Para este día será crucial integrar el consumo de carbohidratos de absorción lenta. En este caso se recomienda la ingesta de arroz integral, procurando que su preparación no lleve una cantidad excesiva de aceite, y en caso de ser posible, que sea nula. Para ello se debe usar una sartén de teflón al momento de realizarlo.
Se puede tomar cuanta sopa se desee y no hay que olvidarse de las frutas y verduras.

Observaciones
Para que esta dieta pueda funcionar es de suma importancia llevarla a cabo de la forma en la que se indica. Al final del régimen, los resultados serán notorios, llegando a perder de cuatro a ocho kilogramos, aunque claramente, la cifra puede variar dependiendo del metabolismo de cada persona.

sopa quema grasa

Debido a las propiedades depurativas de los vegetales incluidos, las personas que sufren retención de líquidos se verán eneficiadas por ella, al mismo tiempo que verán una mayor pérdida de peso en comparación con las personas más sanas.

La principal razón por la que la dieta de la sopa quemagrasas funciona, es porque al no consumir carbohidratos, el cuerpo se ve forzado a utilizar la grasa acumulada como principal fuente de energía. Eso, además de que las calorías que se ingieren son íntimas en comparación a las que se utilizan para la metabolización de los alimentos y llevar a cabo las actividades cotidianas.

Es importante que esta dieta no se siga por más de siete días, aunque sí puede intercalacarce a través de las semanas. Es decir, que, si se desea, se puede realizar una segunda ronda dos semanas después de haber finalizado la primera. Una vez finalizada, se debe seguir una alimentación moderada y saludable para no volver a recuperar el peso perdido.

Puntos a tener en cuenta
Es importante descansar adecuadamente para no causar estrés, producto de la posible ansiedad
Si se desea, se puede sustituir la carne de res o pollo en los días específicos por pavo o pescados blancos (se debe evitar el consumo de salmón debido a su alto contenido en aceites esenciales)
Para maximizar la desintoxicación, una vez finalizado el régimen se debe consumir un tazón de algún cereal integral para mejorar el estado del proceso digestivo.
Debido a la naturaleza de la dieta, esta no interfiere con tratamientos médicos ni enfermedades.
La actividad física se debe limitar únicamente a ejercicios de baja intensidad como caminar, en especial por el bajo consumo energético de los alimentos.
Las comidas deben dividirse en cinco diarias, respetando sobre todo el desayuno, almuerzo y cena. Durante las meriendas de la mañana y la tarde se pueden consumir frutas y verduras, según las indicaciones del plan.
Entre otros aspectos, se debe evitar por completo el consumo de los siguientes alimentos:
Frutas y verduras con alto índice glucémico, a menos que se indique lo contrario.
Bebidas alcohólicas y tabaco, ya que interfieren con la eliminación de las células grasas.
Lo mismo sucede con las bebidas gaseosas o carbonatadas, incluyendo las light o zero. Para calmar el antojo se pueden beber zumos naturales de fruta y sin azúcar.
Frituras
Galletas, bollos, pastas y todo tipo de alimentos elaborado a base de harinas refinadas, debido al alto contenido de carbohidratos de rápida absorción
Azúcar y todos sus derivados
Antes de finalizar es sumamente importante recalcar que esta dieta debe considerarse como un recurso de última instancia y jamás debe adoptarse como un régimen constante, debido al déficit de nutrientes que representa para el cuerpo. Tal y como se menciona más arriba, es ideal para pacientes a punto de someterse a una intervención quirúrgica o para aquellos que buscan reducir su volumen, previo a un evento de suma importancia.

También es altamente recomendable consultar con el médico especialista antes de someterse a este o cualquier otro plan alimenticio para evaluar los riesgos y poder controlarlos en caso de que existan.

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